EL CEMENTERIO DE SAN SEBASTIÁN, RINCONES DE MADRID

Madrid es una ciudad llena de historias que muchas veces pasan desapercibidas para el caminante. Es una pena, porque existen muchísimos rincones de mi Madrid querido llenos de historia y secretos, por los que a veces transitamos ignorando todo aquello que esconden. 

Hoy quiero hablaros de uno de esos rinconcitos de Madrid, que pasan desapercibidos. Se trata del antiguo cementerio de la Iglesia de San Sebastián, en el corazón del Barrio de las Letras. Como probablemente sabréis, en este barrio vivieron algunos de los grandes literatos españoles del Siglo de Oro, como Lope de Vega, Cervantes, Quevedo o Góngora. Aquí cerca se encuentra la Casa de Lope de Vega, en la que el gran Fénix de los Ingenios vivió casi treinta años y donde murió, siendo enterrado primero en el interior de la Iglesia de San Sebastián y después sería trasladado a este cementerio exterior de la Iglesia de San Sebastián, del que hoy quiero hablaros. 

San Sebastián, la Iglesia de los Comediantes 

La Iglesia de San Sebastián es una gran desconocida. No llama la atención arquitectónicamente, aunque guarda entre sus muros grandes historias. En la Iglesia de San Sebastián se casaron grandes escritores como Mariano José de Larra o Gustavo Adolfo Bécquer. En ella fueron bautizados Tirso de Molina o Jacinto Benavente. Y en ella fue enterrado el gran Lope de Vega. 

Lo más reseñable de esta Iglesia es su archivo, donde además consta el certificado de defunción de Miguel de Cervantes, vecino del barrio, aunque no fue sepultado allí sino en el cercano Convento de las Trinitarias.

Cementerio de San Sebastián 

Hoy ya no existe el Cementerio de San Sebastián, al aire libre y anexo a la Iglesia. En su lugar podemos encontrar un lugar cuanto menos curioso. Anexo a la Iglesia de San Sebastián encontraréis un pequeño recinto vallado con un cartel que pone El Jardín del Ángel. Se llama así porque esta pequeña plazoleta tiene por nombre la Plaza del Ángel, aunque también son pocos los que conocen el nombre de este lugar, más bien lugar de tránsito entre las plazas de Santa Ana y Jacinto Benavente. 


El Jardín del Ángel es un lugar peculiar, una especie de vivero o tienda de plantas en la que, con el paso de los años, nos hemos ido acostumbrando a ver objetos variopintos y originales. Siempre me ha llamado la atención este lugar, desconocido y a la vez en medio de todo, con sus macetas de colores, sus casitas de pájaros y su infinidad de plantas. Un pequeño remanso de paz en medio del bullicio de Madrid, un lugar con mucho encanto que sin embargo se sitúa en medio del bullicio de Madrid y el constante pasar de turistas que casi siempre ignoran su existencia. 


En ese mismo lugar se halló en su día el Cementerio de San Sebastián, donde Lope de Vega halló su última morada. Pero no sólo eso, este cementerio esconde una historia misteriosa y conmovedora protagonizada por otro escritor, José Cadalso, que le inspiró su obra Noche lúgubres, inspirada en una tormentosa historia que él mismo protagonizó en este cementerio de San Sebastián y que, aunque fue publicada décadas después, hoy es considerada por muchos la primera obra del Romanticismo literario.



No se sabe a ciencia cierta si se trata de historia o de leyenda, pero mucho se dijo y se escribió sobre ello. José Cadalso, militar y escritor, vivió un apasionado romance con la actriz María Ignacia Ibáñez. En la primavera de 1771 un brote de fiebre tifoidea llegó a Madrid, María Ignacia enfermó y murió a los pocos días. Se dice que un Cadalso desconsolado, llegó a Madrid después de unos días estando ya el cuerpo de su amada sepultado en el cementerio de San Sebastián (cementerio de artistas y comediantes, recordemos). Cuenta la leyenda que Cadalso se volvió loco y quiso desenterrar el cuerpo de su amada para poder así despedirse de ella. 

No queda claro si finalmente lo hizo o no, hay quien dijo que sí, otros que su protector el Conde de Aranda se lo impidió, otros incluso que esta leyenda fue impulsada por el propio Cadalso. En cualquier caso, se sabe a ciencia cierta que fueron amantes, que ella murió en pocos días mientras Cadalso se encontraba fuera de Madrid y que al menos por la cabeza del escritor se le pasó la idea de desenterrarla, si lo hizo o no, probablemente nunca lleguemos a saberlo



Si alguna vez pasáis por esta esquinita de la calle Huertas con la Plaza del Ángel, en el corazón del Barrio de las Letras, dadle unos minutos de vuestro tiempo a este lugar y a evocar estas historias y leyendas de nuestro querido Madrid


P.D. Quiero dar las gracias a Ana Belén Fuentes, de Enseñarte Madrid. Hace muchos años me contó ella misma esta historia por primera vez y esta misma semana me la ha vuelto a contar. Ahora, soy yo la que quiero compartirla con vosotros.

Comentarios

  1. Qué de cosas hay que descubrir en Madrid. Me encanta este post.

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    1. Me alegro de que te guste. Creo que este año voy a compartir algunas historias y leyendas de pequeños rincones de Madrid como éste, a ver si te gustan. Un beso !

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    2. Me ha encantado la historia, muchas gracias. ¿Está en la esquina de la calle Huertas con la pza de Santa Ana, no?

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    3. Si, el número 2 de la calle Huertas con la Plaza del ángel, al patito de Santa Ana.

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