LA CALDERONA, TRANSGRESORA Y SORPRENDENTE

Creo que lo he dicho muchas veces, soy más de tragedia que de comedia (pero mucho más). Adoro las obras de teatro que te hacen pensar, las que te llegan dentro y dejan huella; y eso, en términos generales, creo que lo consigue más el drama que la comedia ligera. Lo humorístico tampoco suele ser mi fuerte, pero sí que me gusta cierto tipo de humor, especialmente el humor diferente. 

El verano pasado, husmeando por los profundos universos de Internet, me topé con un vídeo en youtube de una obra de teatro nada convencional. Lo tenéis más abajo por si queréis verlo o escucharlo. Con la firma de Yllana, una de las mejores compañías cómicas de España, y estrenada en el Festival de Almagro de 2017. Convendréis conmigo que cuanto menos llamaba la atención. 

Fue ver el vídeo y convencerme. Estábamos hablando de teatro clásico pero no al uso sino muy muy muy sui generis. Un montaje arriesgado y muy divertido, escrito por Rafael Boeta y dirigido por David Ottone, que profundiza en la vida de María Inés Calderón, La Calderona, probablemente la actriz más famosa del siglo XVII. 

La historia de La Calderona 

María Inés Calderón, La Calderona, fue una afamada actriz de teatro del Siglo de Oro, que interpretó numerosos papeles en el Corral de la Cruz en Madrid y fue allí, sobre esas tablas, donde conoció a Felipe IV, el todopoderoso rey de España de la época. Felipe IV se encaprichó de ella y la convirtió en su amante, mostrándola sin ninguna discreción por la Villa y Corte, lo que pronto provocó el gran enfado de la por entonces reina Isabel de Borbón. 

De la relación de La Calderona y Felipe IV nació uno de los bastardos reales más famosos de la historia de España: Juan José de Austria, quien a la muerte de su medio hermano el príncipe Baltasar Carlos recuperaría el favor de su padre y sería gobernador de los Países Bajos primero y Príncipe de la Mar después.

El niño fue arrancado de los brazos de su madre a los pocos días de nacer y fue criado por una familia en León. Pasarían muchos años hasta que descubriera su verdadero origen, que era hijo de Felipe IV y de La Calderona, que había desaparecido años atrás de la vida mundana. 

La historia de María Inés Calderón es triste, tristísima. Sufrió la malísima fortuna de convertirse en amante de Felipe IV, quien tras el nacimiento de su hijo le arrebató el niño, la dejó, la encerró en un convento y la olvidó. La Calderona llegó a ser abadesa del convento en el que la encerró el rey pero un buen día desapareció sin dejar rastro. Los historiadores no se ponen de acuerdo en qué fue de ella, cuenta la leyenda que "se echó al monte" y acabó sus días en una sierra de Valencia que hoy lleva su nombre. Lo que sí se sabe a ciencia cierta es que fue sustituida por otra abadesa, pero leyendas o no, su historia es una historia muy triste.

Aquella que fuera la reina de las tablas de los teatros de Madrid



La Calderona, un musical transgresor 

La puesta en escena de esta obra es muy original. Lo primero que encontraremos sobre el escenario es la casera del DJ Hardy Jay, que pondrá música a un espectáculo magnífico a ritmo de hip-hop, rap, música lírica. etc.

En seguida aparecerán en escena los dos actores de esta representación: Natalia Calderón en el papel de La Calderona (aunque hará algún otro pequeño personaje a lo largo de la obra) y Pablo Paz primero como fraile y luego como muchos otros personajes más que le dan el contrapunto a la Calderona. Decir que Pablo Paz está magnífico se queda corto, literalmente "se sale". Se mete en la piel de muchos personajes distintos, hasta el mismísimo Rey Felipe IV. Pero en el papel en el que está más divertido, realmente magnífico, es como la Reina Isabel de Borbón. Ese enfrentamiento en el ring a ritmo de rap entre las dos mujeres rivales es alucinante, para mí el punto más álgido de toda la función, y eso que esta obra tiene muchos buenos momentos álgidos.

El montaje resulta sorprendente y muy muy divertido, consiguiendo atrapar nuestra atención durante una hora y media de representación que hasta se queda corta. Me encantó la simbiosis entre los textos clásicos y el lenguaje irreverente contemporáneo. Los dos actores están realmente magníficos de manera individual pero además consiguen un tandem magnífico. Además, Pablo Paz merece un reconocimiento especial porque, como dije antes, "se sale". Está magnífico en todos sus papeles: como fraile, monja de clausura, rey Felipe IV y sobre todo interpretando a la reina Isabel de Borbón. Consigue arrancarnos verdaderas carcajadas, está sobresaliente. 

Pudimos disfrutar esta obra en el Teatro la Estación, que me parece una sala magnífica para una puesta en escena así. En muchas ocasiones los actores bajaban y se paseaban entre el público, algo que al parecer ya lo hicieran en las representaciones en el Teatro Alfil y que hace que aún te metas más en esta historia con ese punto disparatado y que engancha tanto.

Me pareció un montaje transgresor, fresco, sorprendente y muy innovador. Me da pena que mi hija tenga apenas 7 años, porque con 7 más la llevaba a verlo sin dudarlo, puede ser una forma excelente de acercar el teatro clásico a las nuevas generaciones en un lenguaje mucho más afín a ellos

Desconozco las nuevas representaciones de esta obra, pero si os lo cruzáis y tenéis oportunidad, ¡no la dejéis escapar! ¡Es fantástica y muy diferente a cualquier otra cosa que hayáis visto antes! 

Palabra de Itaca teatrera

Comentarios

  1. Pues si viene por aquí, te hago caso y no la dejo pasar. Que me has dejado con unas ganas!
    Besotes!!!

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  2. Es fantástica, Margari, y sobre todo muy muy diferente a cualquier otra cosa que hayas visto antes

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