NEKRASSOV, LA COMEDIA DE SARTRE SOBRE LAS FAKE NEWS

2018 fue el año menos teatrero de mi vida, pero ya os digo que 2019 no va a ser así ni mucho menos. Tengo muchas ganas de disfrutar del teatro con mayúsculas y ayer volví a La Abadía, donde me siento como en casa y donde además he disfrutado de algunas obras de teatro inigualables. 

La de ayer ya ha pasado a engrosar esa lista, porque aunque la que suscribe es más de drama que de otra cosa, he de decir que ayer con Nekrassov, la única comedia escrita por Sartre, me reí mucho. No hace falta más que echar un vistazo al elenco... Ernesto Arias, David Luque, Miguel Cubero, José Luis Alcobendas... grandísimos actores forjados entre las bambalinas de esa gran casa que es el Teatro Abadía. Una vez más, no defraudan y encandilan. Muy bien acompañados por Palmira Ferrer, también de la casa, Carmen Bécares y Clemente García

No había leído nada, lo prometo, antes de llegar. Lo de Sartre y comedia en la misma frase ya os avanzo que me chirriaba, como a cualquier hijo de vecino. Si alguno de los que me léeis habéis tenido algún verano de lecturas existencialistas como el que yo tuve hace más de veinte años, digamos que comedia de Sartre es cuanto menos una paradoja en toda regla. Me equivocaba, Sartre escribió una comedia, por otro lado fantástica y que es difícilmente entendible que haya pasado tan desapercibida durante todas estas décadas. Pero aquí viene lo mejor: Sartre escribió una comedia ¡¡¡sobre las fake news!!! 

¿Os creíais que eso de las fake news era un movimiento moderno? Pues no. Una vez más el mundo sigue siendo el mundo y hay cosas que no cambian, aunque utilicemos nueva terminología para referirnos a ellas.



Nekrassov, una comedia satírica imprescindible 

Nekrassov, la única comedia escrita por Jean Paul Sartre, fue estrenada en París en 1955, en plena Guerra Fría.  Con ella, el filósofo francés quiso denunciar la manipulación de los medios de comunicación y la política que movía los hilos por detrás. Como comprenderéis, tampoco nada nuevo por aquí. 

Cuenta la historia de Georges de Valera, un estafador con una personalidad llena de matices, que, echándole morro a la vida, como ha hecho toda su vida, y mientras escapa de un gendarme que le pisa los talones, decide hacerse pasar por Nikita Nekrassov, un ministro ruso que habría traspasado el Telón de Acero y llegado a París para vivir como un disidente del régimen comunista ruso. 

Nekrassov hará grandes revelaciones al periódico anticomunista Soir á París, que se aprovechará de esas declaraciones para aumentar su tirada y ya de paso estrechar lazos con el gobierno conservador francés de aquel momento. El gobierno, como era de esperar, tampoco dejará pasar la oportunidad para actuar en la sombra y manipular a la opinión pública a través de las publicaciones de las supuestas declaraciones de Nekrassov; que, en realidad, recordemos, es George de Valera, un grandísimo estafador que vive como un Rey a costa de todos los que lo utilizan para conspirar. 

Ernesto Arias da vida a Georges de Valera/Nekrassov y está sencilamente espectacular. No es nada nuevo que es sin duda uno de mis actores favoritos y lo reconozco siempre que tengo ocasión pero esta vez me ha sorprendido muchísimo. Estoy más acostumbrada a su vis dramática pero encarna a un golfo en toda regla, con más cara que espalda, que juega con unos y con otros y que aunque a veces le darías un tortazo, termina robándote el corazón y demostrando que hasta tiene sentimientos y todo. 

El papel es un auténtico regalazo para cualquier actor, es un personaje con decenas de matices pero Ernesto lo borda. Es cierto que se nota un poco que a esta función le falta algo de rodaje. Normalmente, me gusta ir a ver las obras de teatro unas semanas después de su estreno, pero en esta ocasión no ha sido así y creo que fui a su quinta representación. Hubo momentos en los que el texto se encasquilló, pero los matices de Ernesto Arias y su pedazo interpretación ya desde que aparece  sobre el escenario como un pitu moyau (espero que lea esto, él lo entenderá) son fantásticos. ¡Enhorabuena Ernesto! Me dan muchas ganas de volver a ver la obra la última semana de representación y comparar. 

Arias está excelentemente acompañado por actorazos como la copa de un pino. David Luque, que es otro de esos grandes actores actuales a los que sigo la pista desde hace años, está sencillamente regio en su papel del director del diario. También consigue imprimir a su personaje de grandes matices. 

José Luis Alcobendas está magnánimo. Interpreta dos papeles, el de un periodista del diario Soir à París y el de un disidente ruso. En los dos resulta divertidísimo, con una vis cómica fantástica. Hay un momento en que interpreta mil gestos graciosísimos en un vis a vis con Ernesto Arias mientras éste quiere convencerle de que es de verdad Nekrassov, que creo que es lo mejor de toda la función. 

Miguel Cubero demuestra el buen hacer al que siempre nos tiene acostumbrados. Palmira Ferrer sorprende con su papel del viejo director del diario, está sencillamente genial. Clemente García y Carmen Bécares, a los que creo que es la primera vez que veía sobre el escenario, me gustaron. 

Todo ello bajo ese espíritu único que confiere al teatro la Sala Juan de la Cruz de La Abadía. Con una excelente puesta en escena que mostraba alrededor de una zona central, que representaba un salón de una casa de París, varias sillas en las que los diferentes personajes se iban sentando apareciendo y desapareciendo de escenas. Me gustó mucho este recurso, que cambia los habituales portazos de la comedia de enredo y nos da otra versión más limpia y más bonita. Me gustó mucho el punto de vista de la dirección de Dan Jemmet, a quien creo que tampoco tenía el gusto de haber visto ninguna obra suya hasta la fecha, aunque confío en que no será la última. Especial mención al vestuario, muy acertado creo. 

Palabra de Itaca teatrera 

Me gustó mucho esta comedia, me sorprendió muy positivamente, aunque aviso que es larga, alrededor de dos horas y cuarto de representación. En algunos pasajes se hace algo lenta, pero en general es una obra de las que recuerdas durante años. 

La tenéis en La Abadía hasta el 24 de febrero, así que esta vez escribo con suficiente margen para que podáis ir a verla. 

Es divertidísima, pero nos lanza la pregunta de qué es la sociedad. Ni siquiera sirve eso de en qué sociedad nos hemos convertido, porque lo que cuenta Nekrassov, salvando los acontecimientos históricos temporales, podría pasar hoy mismo. 

Gracias y disfrutad del noble arte del teatro, que es de las mejores cosas de este mundo. 


Si quieres decirme algo puedes escribirme a itacabuscandoaulises@hotmail.com 

Comentarios

  1. Qué buena pinta tiene! A ver si hay suerte y hacen gira.
    Besotes!!!

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    Respuestas
    1. Si no, van a estar unas cuantas semanas en Madrid, aún tienes tiempo ;)

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